16 de mayo de 2012

Nushu

Durante siglos, tanto en la sociedad occidental como en la oriental, el derecho a la educación les fue negado a las mujeres, pero no todas se resignaron ni se sometieron a esta forma de tiranía.

En 1950 se descubrió la existencia de un lenguaje secreto cerca de la provincia de Hunan (China) conocido como nushu. Este ancestral lenguaje se desarrolló y utilizó por las mujeres de la antigua China para comunicarse entre ellas en un tiempo en que su sociedad no les permitía aprender a leer y escribir.

El nushu cuenta con cerca de 700 signos y hay quienes datan su aparición en el año 300 d.C. Las mujeres de Hunan inventaron un sistema de comunicación a través del canto. Puesto que no podían salir de sus casas, se sentaban en las ventanas y se cantaban unas a otras. En las canciones se contaban sus secretos, sus penas, sus alegrías y confesaban el maltrato al que las sometían sus maridos. También crearon un sistema de escritura propio y desconocido por los hombres. Al no disponer de hojas de papel, pues su uso era exclusivo de los varones, crearon pequeños libros de seda en los cuales daban consejos a las hijas casaderas. Estos libros se conocían con el nombre de “cartas del tercer día” y se enviaban a las hijas al tercer día de su matrimonio. Hay que destacar que la mujer casada formaba parte de la familia de su marido y quedaba bajo la tutela de éste de por vida. Los matrimonios se concertaban por los padres y la pareja se conocía el día de la boda.

Asimismo, la escritura de breves relatos sobre sus vidas, poemas y noticias acaecidas en la comarca, se incorporaba a los abanicos y, sobre todo, a las vendas que utilizaban las mujeres para limitar el crecimiento de los pies, que previamente fracturaban las propias madres con el fin de lograr el canon de belleza exigido por los hombres. En la seda y en los abanicos, los signos se pintaban y en la venda eran bordados.

Tras su muerte, la mujer era enterrada junto a sus pertenencias, esta costumbre ha propiciado la pérdida de casi todo este importante material. Además, el lenguaje nushu estuvo sumamente perseguido durante la Revolución cultural. Las mujeres que lo conocían fueron torturadas o asesinadas y las que quedaron, decidieron no volver a utilizarlo, por lo que la lengua se perdió. En 2004 fallecía la última mujer que hablaba nushu, su nombre era Yang Huanyi y tenía 98 años. Fue entonces cuando el Gobierno chino se percató de la gran riqueza cultural que había hecho desaparecer y abrió un museo con el escaso material que se pudo recopilar.

10 de mayo de 2012

De Celaya

Gabriel Celaya, gran poeta, vivió tantas fluctuaciones de ánimo, tantas dudas, que su vida resulta casi ejemplar: estuvo convencido de la inoperancia del yo y de la necesidad de proyectarse en los otros, creyó en la fuerza de la poesía para transformar el mundo y vivió la insignificancia del hombre en una profunda pesadilla existencialista.

El poema, resumen de su existencia, que escribió, resulta una muestra de clarividencia.




No cojas la cuchara con la mano izquierda.

No pongas los codos en la mesa.

Dobla bien la servilleta.

Eso, para empezar.

Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece.

¿Dónde está Tanganica? ¿Qué año nació Cervantes?

Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero.

Eso, para seguir.

¿Le parece a usted correcto que un ingeniero haga versos?

La cultura es un adorno y el negocio es el es el negocio.

Si sigues con esa chica, te cerraremos las puertas.

Eso, para vivir.

No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto.

No bebas. No fumes. No tosas. No respires.

¡Ay sí, no respirar! Dar el no a todos los nos.

Y descansar: Morir.

2 de mayo de 2012

Trabajar gratis


Detalle de la oferta de empleo: Se busca redactores -- Trabajo Freelance



*****Oferta debajo no ofrece ningún pago monetario en el momento, al candidato se le estará dando mucha exposición a nivel mundial, candidato también estará ganando experiencia*****

¿Te gusta escribir? ¿Tienes talento? ¿Te gusta ser creativo? ¿Te gusta expresar tu opinión? ¿Quieres darte a conocer? Es tu momento!

Página cibernética de entretenimiento busca redactores voluntarios. Candidatos(as) tendrán la oportunidad de exponer su talento en dicha página con la publicación de cada una de los artículos que escriban. Artículos deberán ser originales y los candidatos se comprometerían a escribir por lo menos 2 artículos por semana sobre uno de los siguiente, farándula, moda, tecnología o eventos (ceremonias de premiación, conciertos, ferias etc.) y en español.

Actualmente la mencionada página está en proceso de tener su propio programa de TV y su propia revista impresa en el cual los candidatos tendrán la oportunidad de exponerse una vez que ambas estén en el mercado. Interesados por favor enviar correo electrónico a email y dinos por que debemos elegirte con una muestra de algún artículo escrito por ti.

Candidato debe tener:

- Excelente caligrafía y ortografía

- Habilidad para trabajar independiente

- Experiencia previa





Los plumillas estamos acostumbrados a que no nos paguen por nuestro trabajo. Verás, andamos mal de dinero, se trata de poner el proyecto en marcha y si sale como pensamos, en un par de meses te pagamos las colaboraciones. Cuando eres un principiante aceptas, ya es suficiente recompensa que hayan pensado en ti, rodearte de otras firmas importantes en el mundillo literario, y piensas que se trata de una oportunidad que no debes dejar pasar. Pero ocurre que se aprovechan de ti, que el proyecto nunca da los beneficios esperados y no cobras; que te esfuerzas por quedar bien haciendo un trabajo digno que nadie te agradece.

Con el tiempo aprendes. Faltaría más. Ves claro que te toman el pelo y que al trabajar sin sueldo estás cavando tu tumba. La empresa de marras no paga porque hay escritores y periodistas dispuestos a bajarse los pantalones cuando haga falta.

Todos necesitamos que nos den una oportunidad cuando empezamos y es de agradecer que alguien se arriesgue a incluir en una publicación el nombre de un perfecto desconocido. Pero cuando se desempeña una actividad laboral, se asume la función de trabajador. Aunque en la mayoría de los casos, sin nómina, sin seguridad social, sin derechos.

¿Cómo hemos llegado a esto? No sé. Quizás seamos demasiados dándole a la tecla, luchando por abrirnos camino, y la demanda es limitada. ¿Qué queda del “romanticismo” inherente a esta profesión? Pocos pueden permitirse el lujo de escribir por amor al arte. La mayoría de nosotros ha adquirido el vicio de comer a diario, tiene que pagar una vivienda y sus correspondientes gastos, ha formado una familia a la que también ha malacostumbrado y come cada día… Resumiendo, debe afrontar los mismos pagos que cualquiera, pero sin unos ingresos fijos.

El problema es que si tú no estás dispuesto a tragar con lo que hay, una legión de escribidores aceptará estas condiciones sin rechistar. Invertirá su tiempo, su talento y su esfuerzo a cambio de nada, pues incluso hay publicaciones que omiten en sus artículos el nombre del autor. A esto hemos llegado en la literatura analógica, y con la crisis aún se degradarán más las condiciones en las que trabajamos, pero el panorama que se vislumbra para la edición digital, con sus cláusulas y sus precios, conmina no a llorar, como diría Larra, sino a quemar la pluma y dedicarse a otra cosa.

30 de abril de 2012

Vino y literatura

Cuarenta microrrelatos. Diez jóvenes escritores. Un vino único. Así reza la portada de esta recopilación de pequeños relatos que incorporan las etiquetas de las botellas de vino joven Torrelongares.

Vino y literatura unidos bajo el símbolo de la copa-pluma que se vacía lentamente a medida que pasan las páginas y se van leyendo a “pequeños sorbos”. Líneas y tragos de intensidad, espontaneidad y frescura. Jóvenes los vinos… jóvenes los escritores.

Pequeñas dosis de talento que lo dicen todo en un poco, que sintetizan y concentran en pocas palabras el principio y el fin de una historia, que nos invitan a seguir leyendo, a repetir…

También se expresa así el vino y cuenta la historia de los viticultores de Longares que, generación tras generación, han recogido el legado de sus antepasados, superándose a sí mismos, cosecha tras cosecha, para escribir y actualizar su propio relato.


Autores de los relatos: Daniel Gascón, Octavio Gómez Milián, Víctor Guíu Aguilar, Sergio del Molino, Ana Muñoz, Christian Peribáñez, Eva Puyó, Carmen Ruiz Fleta, Juan Luis Saldaña y Miguel Serrano Larraz.


Covinca: Microrrelatos

20 de abril de 2012

El príncipe azul y otros timos

La sociedad cambia porque las personas cambiamos y los cuentos de hadas que leímos siendo niños ya no reflejan el mundo de hoy. Autores, ilustradores y editores tienen la misión de adaptar la fantasía de los cuentos al tiempo actual. Es preciso que todos nos involucremos en la erradicación de viejos estereotipos: La mujer pasiva, abnegada, humilde, tierna, inculta y femenina que se ocupa de las tareas domésticas; eso cuando no es la malvada madrastra o la bruja fea y odiosa. El hombre activo, valiente, aventurero, fuerte, inteligente e independiente; eso cuando no es el príncipe maravilloso, rico y guapo o el sapo que, bajo el hechizo de la bruja, espera el beso de amor que le devuelva sus atributos.

La identidad masculina y femenina se construye desde la infancia. La familia, la escuela, los medios de comunicación y los cuentos, entre otros elementos de socialización, influyen potenciando la adquisición de roles distintos en función del sexo. Poco a poco se adquiere una identidad de género a través de nuestras relaciones con el entorno y los estereotipos sexistas se siguen transmitiendo todavía al inculcar papeles determinados en función del sexo de cada persona.

Los cuentos tradicionales, los cuentos de hadas o cuentos populares suelen ser el primer contacto que tienen los pequeños con la literatura y su marcado carácter sexista difunde unos valores que deben revisarse. En este tipo de cuentos, las mujeres siempre se ocupan de la casa, son bonitas, pobres, débiles, torpes, miedosas y sin ninguna instrucción. Por el contrario, el papel asignado al hombre es el de luchador, viajero, inteligente, curioso y protector. El final de estas historias es común y representa la deseada y perfecta relación amorosa que culmina en el archiconocido y vivieron felices por siempre.

El estereotipo más usado y peligroso para la formación de una identidad de género es el del príncipe azul. Aurora y Felipe, Kent y Barbie, el Capitán y Pocahontas, poco importa el nombre de los protagonistas, la idea que inculcan es la misma y cuando las chicas llegan a la pubertad aidealizan al cantante, al actor o al deportista de moda y transforman los elementos mágicos del príncipe azul en elementos reales y deseables para un compañero o amigo. Un amigo al que ella podrá cambiar porque el poder del amor es infinito, basta con amar y entregarse por entero para que se obre la metamorfosis y cualquier sapo se convierta en príncipe. El príncipe azul tiene la misión de conquistar, ser valiente y superar todas las dificultades que se le planteen, con estas características se convertirá en el más deseado por las mujeres.

Es hora de demostrar a los niños que la realidad es muy diferente. Que las mujeres son personas responsables y autónomas, instruidas, capaces de desarrollar cualquier actividad y que los hombres cambian pañales, planchan, preparan la comida y se divierten con sus hijos.

Los padres y madres juegan un papel decisivo a la hora de evitar que ciertos valores indeseados se instalen en la mente de sus hijos y al comprar un cuento deben fijarse en su contenido.

Las ilustraciones, por ser el elemento que más llama la atención de los niños en su primera etapa de la vida, deben incluir un número equilibrado de hombres y mujeres y evitar las escenas tópicas en las que la mujer y madre es también ama de casa y el hombre y padre es el que trabaja, lee el periódico y pone a punto el coche. El contenido evitará los roles establecidos y representará a hombres y mujeres en todas las situaciones. El lenguaje no subordinará a la mujer ni valorará al hombre, el trato a ambos sexos será igualitario.

Si queremos formar personas libres, resulta primordial que el modelo social esté carente de prejuicios, que los personajes masculinos y femeninos de los cuentos desarrollen su papel en una trama basada en el equilibrio entre los sexos.

Enlaces de interés:






16 de abril de 2012

Esperanto

El esperanto es un idioma creado en 1887 por el doctor L. Zamenhof con idea de que pudiera servir como lengua universal. Está compuesto por 28 letras. Cinco son vocales: a, e, i, o, u y 23 consonantes; de éstas hay 10 que se pronuncian como en español: b, d, f, k, l, m, n, p, s y t. Se trata de un alfabeto fonético, que se pronuncia tal y como se escribe y viceversa. No existen las letras dobles, por eso cuando dos letras aparecen contiguas se pronuncian de forma separada. Una palabra en esperanto tiene tantas sílabas como vocales. No hay acentos ortográficos, pero la sílaba tónica es siempre la penúltima, de manera que todas las palabras son llanas. Todos los sustantivos son singulares y no se dan géneros gramaticales.

Saludo en esperanto:

Kiel vi fartas? ¿Cómo estás?

Mi fartas tre bone. Estoy muy bien.



Federación Española de Esperanto

Rodríguez San Pedro, 13, 3º- 7

28015 Madrid

Tel: 914468079

info@esperanto.es

www.esperanto.es

3 de abril de 2012

Cartilla para escribir en seis días


Durante las primeras décadas del siglo XX, en España apenas sabía leer y escribir un 50% de la población. Por eso la Cartilla para escribir en seis días (1907) del zaragozano Pedro Martínez Baselga obtuvo un insospechado éxito de ventas. La obra resultó premiada en el concurso literario de la duquesa de Villahermosa, fue declarada de utilidad para la enseñanza del soldado y laureada con varios premios de ayuntamientos y diputaciones. A los pocos días de salir a la venta ya se había agotado y en menos de un mes se imprimieron cinco ediciones más.

Muchas personas aprendieron a escribir con este método, que iba destinado especialmente a quienes no habían tenido la fortuna de contar con un maestro para recibir instrucción y debían procurársela de forma autodidacta. El mismo Martínez Baselga, titular de la Escuela de Veterinaria de Zaragoza, comprobó la eficacia del sistema de escritura con su sirvienta, luego las muchachas del barrio llenaban los domingos la cocina de su casa, todas querían dominar la escritura.

El autor defendía la idea de que la comunicación debe primar sobre la ortografía, que no era tan importante cuando de aprender a escribir se trata: “La ortografía no hace falta por ahora. Es una especie de sombrero de copa que no sirve más que para estorbar”. “Lo urgente es trazar letras para formar palabras y expresar ideas”. “Con este método, el educando se pone a copiar de un periódico al séptimo día; se da cuenta de lo que acaba de conquistar, se ve el gozo que esto le produce y tiene un interés creciente por perfeccionarse”.

28 de marzo de 2012

¿Dudas que dudo?

Para un escéptico su doctrina es la duda y yo, dada mi condición, dudo mucho, muchísimo.

Como escritora soy autodidacta y transito frecuentemente por este camino, lo que no significa que carezca de maestros. El conocimiento se puede adquirir en todas partes, no necesariamente en un aula. Además, pienso que un escritor se define a través de sus maestros, por eso en mis obras están muchos de los autores a los que considero como tales. A otros les reconozco un mérito objetivo, sin embargo, no forman parte de mi profesorado. Es lo que me ocurre, por ejemplo, con Borges o Cervantes, grandes escritores en lengua castellana con los que no sintonizo porque no pensamos en la misma frecuencia. Pierre Louÿs, Kafka, Wilde o Quevedo, sí. Ellos son algunos de mis maestros.

Intento ser honesta con el lector y también conmigo misma en mis limitaciones. Por eso surge el conflicto creativo y dudo. Me falta fe en mí. No es difícil creer en cualquier ente que se halle fuera, Jesús, Buda, los elfos o Elvis… No les conoces. Sin embargo, de mí lo sé casi todo. Sé por qué, cómo, cuándo, cuánto, dónde fallo. Pese a todo, un escritor está obligado a creer en sí mismo, con una fe rara y la certeza absoluta de sus carencias. Quizá sea en las dudas donde consigo encontrar la fe para hacer bien mi trabajo.

21 de marzo de 2012

Muerta al fin

Muerta al fin



Sola en el cementerio


Sin más flores en tu tumba


Que ésas que el viento,


Distraída e involuntariamente,


Acerque a tu lápida.

19 de marzo de 2012

Unamuno contra el catalán

“De Madrid hasta aquí, en un frío vagón de la Compañía MZA, consumimos, aburridos, los momentos durante los cuales unos cuantos provincianos de la villa y corte consumirían una uva simbólica en la Puerta del sol, ante el Ministerio del Desgobierno de este inestimable Estado…” Así describe Unamuno en las páginas de El Mercantil Valenciano su viaje en tren a Valencia la noche de fin de año de 1918. El entonces columnista de referencia de la histórica cabecera Levante-EMV*, llegó al Cap i Casal con parte de su familia para asistir a la boda de su primogénito, Fernando, con la joven María Rincón de Arellano, hija de un notario de la ciudad.

El catedrático aprovechó su estancia de cinco días en la costa mediterránea para impartir, la noche del sábado 4 de enero de 1919, una conferencia en el Ateneu Mercantil de València contra el independentismo catalán y la imposición en Cataluña de la enseñanza íntegramente en esta lengua. La multitud que llenaba el auditorio coronó sus palabras con una fuerte y memorable ovación que se prolongó durante varios minutos, según se relataba en el diario.

El mencionado discurso, en principio, iba a ser pronunciado en otro Ateneo, el de Madrid, pero la boda valenciana de la familia Unamuno propició un cambio de escenario. Pocas semanas antes, Manuel Azaña, que entonces era secretario de esta institución, le había invitado a esta tribuna de oradores. Una colección de cartas dirigidas a Azaña que ha adquirido el Ministerio de Cultura incluye una epístola del filósofo datada el 24 de diciembre de 1918. En este texto, el pensador comunica al futuro presidente de la República que no podrá intervenir en el Ateneo de Madrid “el día 3 o 5 de enero” porque en esas fechas se casaba en Valencia el mayor de sus nueve hijos.

Unamuno, que fue nombrado y destituido en tres ocasiones como rector de la Universidad de Salamanca, le explica a Azaña que su conferencia trataría “sobre la soberanía catalana en lo que respecta al uso de la lengua con consideraciones sobre el conflicto de dos culturas”. “Cataluña terminará, y muy pronto, por separarse de todo el Reino de España y constituirse en estado absolutamente independiente”, le advertía a Azaña. “Justo es, pues, que España pierda ahora a Cataluña. Y la perderá, no tengo ninguna duda de que la perderá… La federación solo es una hoja de parra”, añadía.

En su discurso impartido en el Ateneu de València, el filósofo defendió la enseñanza en castellano frente a las “lenguas regionales”. De la misma manera que Blasco Ibáñez y otros líderes progresistas, equiparaba democratización y castellanización. En una España donde el 52% de la población era analfabeta (según el censo de 1920), ser ciudadano suponía saber leer y escribir la lengua de Cervantes. Así, “en medio de grandes aplausos que iban interrumpiendo el discurso”, describe el diario, el orador recordó las palabras de “un sacerdote vasco que desde el púlpito de su iglesia decía: No enseñéis el castellano a vuestros hijos, porque esta lengua es el vehículo del liberalismo”. Desde la portada de El Mercantil, Unamuno se había convertido en un látigo de las miserias del régimen de la Restauración e incluso, en 1920, la Audiència de València le condenó a 16 años de prisión y a una multa de 1.000 pesetas por criticar desde su columna semanal a Alfonso XIII y a su madre, la reina María Cristina. Una pena de la que consiguió ser indultado después de que se provocara un escándalo nacional.


*Unamuno publicó en la primera página de El Mercantil Valenciano 308 artículos de opinión, desde 1917 hasta 1924, cuando el dictador Primo de Rivera le desterró a Canarias.

14 de marzo de 2012

El arte de amargarse la vida

Querofobia: trastorno que hace que el individuo que la padece tenga un miedo inexplicable a todo aquello que le aporta alegría o le hace feliz.




“¿Qué puede esperarse de un hombre? Cólmelo usted de todos los bienes de la tierra, sumérjalo en la felicidad hasta el cuello, hasta encima de su cabeza, de forma que a la superficie de su dicha, como en el nivel del agua, suban las burbujas, dele unos ingresos para que no tenga más que dormir, ingerir pasteles y mirar por la permanencia de la especie humana; a pesar de todo, este mismo hombre de puro desagradecido, por simple descaro, le jugará a usted en el acto una mala pasada. A lo mejor comprometerá los mismos pasteles y llegará a desear que le sobrevenga el mal más disparatado, la estupidez más antieconómica, solo para poner a esta situación totalmente razonable su propio elemento fantástico de mal agüero. Justamente, sus ideas fantásticas, su estupidez trivial, es lo que querrá conservar...”

Estas palabras proceden de la pluma de un hombre, que Friedrich Nietzsche consideraba el más grande de los psicólogos de todos los tiempos, Feodor Mijailovich Dostoievski. En realidad solo dicen, aunque en un tono más elocuente, lo que la sabiduría popular sabe desde siempre: no hay nada más difícil de soportar que una serie de días buenos.

En el libro El arte de amargarse la vida, de Paul Watzlawick, es posible que el lector encuentre algo de sí mismo, a saber, su particular manera de convertir la comedia de su vida en un drama o en una tragedia, según sea su habilidad. La obra puede leerse medio en broma y medio en serio, pues incluso los menos avezados advertirán entre las líneas metáforas, chistes, anécdotas con guasa e ironía a raudales, que resultan infinitamente más eficaces que cualquier discurso solemne y sesudo a la hora de tratar las actitudes erróneas que nos condenan a la infelicidad.

Ha llegado el momento de destripar cuentos de hadas y doctrinas filosóficas que nos presentan la felicidad como el objetivo más apetecible de nuestra existencia. Demasiado tiempo de engaños y falsas promesas, ya es hora de cambiar nuestras ideas y dejar de creer que la búsqueda de la felicidad nos deparará felicidad.

Lo gracioso del caso es que el concepto de felicidad ni siquiera puede definirse. ¿Qué es felicidad? Las distintas ideologías y disciplinas del pensamiento no han logrado ponerse de acuerdo sobre el significado de este concepto aparentemente tan claro. Las opiniones siempre son dispares. Solo Terencio Varrón encontró 289 pareceres, sumémosles el criterio de Aristóteles, Agustín…, el de todos los enamorados del mundo. La cantidad de definiciones rozaría casi casi el infinito.

Nuestro mundo corre el peligro de anegarse con el diluvio de recetas para ser feliz que nos ofrecen expertos psicólogos, filósofos y psiquiatras, y un sin par número de aficionados que reparten por doquier sus consejos de autoauyuda. Sin embargo, cada cual busca su desdicha como mejor puede. En esta labor nos manejamos todos con mayor o menor soltura, pero aún son legión los que necesitan consejo para agravar sus males. Es a ellos a quienes se dedica El arte de amargarse la vida, un manual de iniciación. Porque llevar una vida amargada es algo que puede lograr cualquiera, pero amargarse la vida a propósito es un arte que se aprende, no basta con la experiencia personal que puedan aportar un par de contratiempos, y el libro pone a disposición del lector los mecanismos más útiles y seguros para conseguirlo.

13 de marzo de 2012

Génesis

Y el séptimo día, contemplando Dios la obra que había creado, eligió a uno de los animales y le encargó: “Ve y escribe un bets-seller que relate todas las maravillas que he hecho”. Y Adán se retiró al corazón del bosque y escribió la Biblia.