Epigrama

Afirmo que un epigrama de muchos versos es
contrario a las musas:
no prefieras la carrera de fondo a la velocidad,
porque en aquella se dan demasiadas vueltas,
mientras que en la velocidad
cuenta la punta de aceleración y el vigor del aliento.
(Parmenion, epigramista griego del siglo I a.C.)



El epigrama puede describirse como un poema breve, de expresión condensada, alusivo, irónico y en el que los sentimientos quedan siempre tamizados por el intelectualismo. La brillantez formal, la imagen afortunada, permiten al autor un alejamiento irónico de lo tratado, aunque ello se el amor o la muerte.

Si piensas que en ti pienso,
has pensado mal;
ni pienso ni he pensado
ni pienso en pensar.


Quien bien quiere tarde olvida,
y aunque olvide no aborrece,
y al mirar lo que ha perdido,
vuelve a querer, si se ofrece.


Dices, oh vieja sin dientes,
que eres moza; y no ves loca
que cuando se abre tu boca
para mentir te desmientes.


El mundo comedia es
y los que ciñen laureles
hacen primeros papeles
y, a veces, el entremés.


Hacer las cosas de prisa
es un pecado mortal
porque hay que hacerlas de nuevo
"pa" que no queden tan mal.


Tan solamente a la tierra
le cuento lo que me pasa,
porque no encuentro en el mundo
persona de confianza.


Del infierno en lo profundo
no vi tan atroz sentencia
como es la de ir por el mundo
cargado con la conciencia.


Los días suelen correr
y yo con ellos me voy;
ayer nunca será hoy
y hoy mañana será ayer.


Si alguno te hiciere daño
perdona el daño una vez;
si lo perdonas dos veces
mil daños te hará después.


La conciencia a los culpados
castiga tan pronto y bien,
que hay muy pocos que no estén
dentro de su pecho ahorcados.


Guarde para su regalo
esta sentencia el autor,
si el sabio no aprueba, malo,
si el necio aplaude, peor.


Amigo, ya no hay amigo,
que el más amigo la pega;
no hay más amigo que Dios
y un duro en la faltriquera.

De las potencias del alma
la memoria es la cruel,
porque causa el mayor mal
recordando el mayor bien.

Para divertir su afán
cantaba a su reja un loco:
unos estamos por poco
y otros por poco no están.


Nadie diga en este mundo
de este agua no beberé;
por muy turbia que la vea
le puede apretar la sed.


No he comprendido jamás
que haya escritores, quizás
de los de mayor aliento,
que malgasten su talento
negando el de los demás.


Mas nadie que escribe crea
mientras más no se cultive
porque no escribe el que escribe
versos que no hay quien los lea.

Comentarios

  1. Elphine Leduvet04 diciembre, 2006

    María . . .

    ¿ has escrito esto ?

    ¿ de quien es ?

    No he comprendido jamás
    que haya escritores, quizás
    de los de mayor aliento,
    que malgasten su talento
    negando el de los demás.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Tú eres el destinatario de este blog y tu opinión, siempre que sea respetuosa y relacionada con el tema de cada post, nos interesa a todos. El resto, se suprimirá.