Dante, la docta elocuencia

Dante Alighieri nació en Florencia a finales de mayo de 1265, en el seno de una familia güelfa sin demasiados posibles económicos. Su infancia es prácticamente desconocida (el Trivium, el Quadrivium y acaso Brunetto Latini como profesor de Retórica). Se casó muy joven mediante un concierto matrimonial, muy al uso en la época, y en 1289 combatió en el asedio del castillo de Caprona contra los pisanos y en Campaldino, contra los aretinos.

Como cualquier joven de su tiempo, aprende latín, historia, estudia gramática y retórica, ciencia y moral. Se traslada a Bolonia, probablemente para acudir a su universidad y regresa a Florencia donde se relaciona con los hombres cultos del momento.

Hacia 1283 empieza a escribir sus Rime, poemas que continuará escribiendo hasta 1308. Ese año fue importante en su vida, pues conoce a Beatrice Portinari, mujer de Simone de’Bardi, que despierta en él un sentimiento amoroso y duradero que trascenderá de la vida para llegar a la poesía. En 1290 muere Beatrice y, para honrar su memoria, Dante reúne en un libro, Vita nuova, las rimas de amor que le había escrito.

De 1290 a 1295, Dante amplía sus conocimientos hacia cualquier campo del saber y vive sus años más disipados. Sigue escribiendo y también se preocupa por la política de su ciudad hasta comprometerse abiertamente contra los poderosos. Florencia vive un periodo de luchas entre las grandes familias y el pueblo se divide entre los partidarios de una autonomía y los defensores de los intereses papales. Dante se decanta por la facción independiente por considerarla más positiva para la ciudadanía.

Las distancias entre el pueblo y los magnates se acrecientan a pasos agigantados y en 1293 surge un nuevo orden legislativo que genera constantes luchas y no alcanza soluciones. En 1300, Dante llega a ser uno de los seis priori de Florencia, el cargo más elevado que puede alcanzar un ciudadano, y se queda solo defendiendo la protesta de que Florencia no debe proporcionar soldados a Bonifacio III; se le envía como embajador a averiguar las verdaderas intenciones del pontífice, pero mientras se entretiene en sus funciones, Florencia se entrega a Carlos de Anjou, rey de Nápoles, y aquí comienza para él el duro exilio, la esperanza por regresar y el sufrimiento por la cruel realidad.

Durante los años del exilio encontrará hospitalidad en Verona; momento en el que inicia dos tratados: De vulgari eloquentia y Convivio; en Milán, donde escribe un tratado: De Monarchia; en Lucca acaba los dos primeros Cánticos de la Commedia; en Rávena, donde lo único que le preocupa es concluir el Paraíso. Terminada la Commedia, muere en Rávena y es enterrado en el convento de los frailes menores de San Francisco.

Dante es un escritor constante, su obra aborda lo teórico como De vulgari eloquentia, donde describe el panorama lingüístico de Italia a finales del siglo XIII e inicios del XIV y propugna la unidad de la lengua consiguiendo imponer un modelo para toda Italia por encima de los dialectalismos regionales y de las expresiones locales. De esta manera el toscano pasa a ser el italiano oficial y la lengua que impera en los hablantes.

En De Monarchia habla sobre la necesidad del emperador que, por ser una autoridad universal, no necesitará imponerse, pues al poseerlo todo no precisará conquistar nada más y podrá ser justo.

En Vita nuova Dante escoge de entre su creación poética 31 poemas y convierte en narración la historia de su amor y de su formación literaria. Comenta sus versos, habla de su amor hacia Beatrice, transformada en mujer ideal y dotada de valores religiosos absolutos. La estructura del libro se sustenta en tres canciones (Donne che avete, Donna pietosa y Li occhi dolenti), que distingue las tres etapas de su amor: las primeras fases de su inicio cortés, el amor como dolor; después llega el amor espiritual, la alabanza de la mujer amada y la descripción de las sensaciones que le provoca, luego aparece la angustia por la cercana muerte de la amada, el recuerdo y el regreso a la memoria de la mujer estimada convertida en luz y guía que vigila desde lo eterno.

En Convivio, Dante quiere justificar su realidad, un hombre en el exilio, e intenta validar el uso de la lengua vulgar para un tratado doctrinal, y en la Commedia, tres mundos: el de la pena eterna, el del castigo temporal y el de la beatitud perpetua, condensa los ideales políticos, sociales, morales y humanos con los que sueña. Por eso la Commedia es la apoteosis del hombre, un alegórico viaje por el dolor y los vicios humanos (infierno), los recursos para rectificar el mal hecho (purgatorio) y la gracia (paraíso) que eleva al hombre a lo más alto: la iluminación.

Dante alternó en sus escritos el latín, un latín escolástico, con el vulgar, encontrándose con que la literatura en lengua común había comenzado a sustituir a la lengua latina; consciente de este hecho, deduce que el latín, que es empleado como lengua de comunicación cultural, es una lengua artificialis, de la convención, de las grandes composiciones poéticas, y llega a la conclusión de que la lengua común puede expresar también los sentimientos artísticos más elevados, le falta únicamente que se establezcan unas reglas de gramática.

Dante recorre Italia y su confusión babélica y constata la tendencia de los ciudadanos hacia una lengua unitaria, de ahí nace su aspiración de encontrar un camino teórico que conduzca a la lengua italiana, hacia una autonomía respecto de la latina. Con De vulgari eloquentia establece las bases de una estructura cultural necesaria para generar una norma en el arte literario y evitar las fragmentaciones lingüísticas, circunstancia que da a su tratado una validez actual.

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