Más fuerte que el odio

A veces leo libros tan buenos que siento envidia de su autor. Hay obras maravillosas en su sencillez, que están escritas sin grandes demostraciones estilísticas, sin una esmerada técnica y, no obstante, son efectivas como un dardo en la conciencia. Hay obras que no me imagino escritas de otra manera, por otro autor, obras intensas en las que la magia no desaparece al cerrar el libro.

Más fuerte que el odio es la obra autobiográfica de Tim Guénard, una historia dura, árida, y a la vez dulce y llena de esperanza. El autor deja testimonio de su vida en un relato conmovedor. Fue un niño marcado por la soledad y el abandono, sufrió humillaciones, maltrato físico y psíquico, recorrió centros de acogida, reformatorios. El odio fue su energía y la venganza su motivo para sobrevivir, infectado por este veneno mortal pasó de la fuga al robo, a las peleas, a la prostitución...

A los tres años su madre le ata a un poste de la electricidad y lo abandona en el bosque, queda bajo la custodia de su padre alcohólico y con una nueva familia. Cuando tiene cinco años su padre le propina una paliza salvaje que le destroza las piernas y le desfigura la cara. Pasa dos años en un hospital recuperándose de las lesiones sin que nadie de su familia le visite durante este tiempo, de aquí se le traslada a un orfanato, donde sufre el desprecio y la violencia de los cuidadores. A los once años está en un correccional del que se fuga para ir a París, allí vive como puede. A los trece es un macarra entre semana y se prostituye los sábados y domingos. A los quince una juez le da la primera oportunidad de salir del caos y se matricula en un curso de aprendiz de escultor, no ha ido a la escuela y tiene que esforzarse mucho para seguir el ritmo de sus compañeros... Boxeando obtiene por fin el éxito, logra fama y dinero, pero lo peor aún queda por venir, habrá de luchar contra el monstruo que mora en su interior para ganar el combate definitivo.

“Perdonar no es olvidar: es aceptar vivir en paz con la ofensa”. “Es difícil cuando la herida ha atravesado el ser entero hasta marcar el cuerpo como un tatuaje letal”. “Para perdonar, es preciso recordar. No hay que esconder la herida, sino, al contrario, exponerla al aire, a la luz del día. Una herida escondida se infecta y destila su veneno. Es preciso que se la vea, que se la escuche, para poder convertirse en fuente de vida. Yo doy fe de que no hay herida que no pueda ir cicatrizando lentamente gracias al amor”. Así resume Guénard las claves de su resiliencia en un libro que deja huella indeleble en la memoria y en el corazón del lector.

Comentarios

  1. Me ha gustado tanto la sinopsis que hace del libro que voy a comprarme un ejemplar. Estoy convencido de que será una elección acertada. Gracias por proponer lecturas interesantes.

    Un cordial saludo.

    ResponderEliminar
  2. Una vez encontrado y leído, convengo con usted que “Más fuerte que el odio” es un libro que imprime una huella permanente en el lector. Reconforta saber que después de todo lo padecido por el autor a lo largo de su infancia y juventud, supo hallar la manera de darle la vuelta a su vida y sacar provecho de su infortunio.

    Le agradezco la recomendación de esta obra, María.

    Un saludo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Tú eres el destinatario de este blog y tu opinión, siempre que sea respetuosa y relacionada con el tema de cada post, nos interesa a todos. El resto, se suprimirá.