Un gran invento



Si algo bueno tiene el hombre es su capacidad para crear herramientas e instrumentos que le permitan compensar sus carencias y aumentar sus facultades naturales. Es así como se ha convertido en el rey de la creación.

Tras conseguir hablar, el hombre incrementó su sociabilidad y pudo compartir con otros hombres mensajes que expresaban sus emociones y pensamientos. Pero llegó un momento en que su memoria ya no pudo retener tanta información y entonces el hombre inventó el libro.

El libro ha permitido que el hombre agigante su memoria colectiva con un contenido intelectual útil y provechoso. Al principio, en su prehistoria, el libro fue piedra, hueso, corteza de árbol o tablilla de barro, luego vendría la piel, la tela, el papiro o el pergamino, así hasta ser papel impreso o combinaciones de los signos 0 y 1.

Gracias al libro conocemos los mitos helénicos, los avances científicos, los discursos filosóficos, las fantasías y los miedos de otros hombres en otros tiempos y compartimos las inquietudes de nuestros coetáneos.

La producción mundial de libros crece cada día con novedades y reediciones de obras antiguas. Los lectores contribuyen a esta expansión, porque, desde hace tiempo, el libro ya no es un instrumento al servicio de la minoría culta y poderosa y aspira a alcanzar a sectores cada vez más amplios de la sociedad.

Comentarios