Vestuario


Huele a cloaca, pero no importa,

hay que despojarse de la piel

para vestir un uniforme

y no hay otro lugar para mutar

que ese vestuario.

Testigo de la explotación,

de cuerpos agotados

y mentes hastiadas

nos recibe a diario.

Huele a cloaca, pero no importa,

también representa salida

al final de la jornada,

cuando vuelves a ser tú.

Comentarios