Cohen, un poeta que canta

“Empecé a escribir el día que murió mi padre. Recuerdo que plasmé mis sentimientos en un trozo de papel. Luego, rasgué una corbata de mi padre, metí allí el papel y lo enterré en el jardín. Fue la primera vez que establecí una relación entre la literatura y las cosas importantes de la vida”.



Pese a tener 16 libros publicados y estar considerado un excelente poeta, Leonard Cohen se ha ganado la fama gracias a su carrera musical. A los 17 años formó su primer grupo, los Buckskin Boys, y poco tiempo después, en 1966, logra el reconocimiento del público con el tema Suzzane. Desde entonces no ha dejado de conmover a sus seguidores con su voz ronca y cálida, su serenidad y un no sé qué indescriptible que trasciende y fascina. Tanto su obra escrita como su obra musical describen una visión descarnada y desencantada de la vida. Quizás en ello influya su carácter tendiente a la melancolía, reflexivo, inconformista, crítico y su enorme sensibilidad.

El cénit de su carrera musical llega en 1988 con la publicación del disco I'm your man. Abre el repertorio de canciones First we take Manhattan, un tema en el que critica al sistema empresarial y a Sony, su anterior compañía discográfica: “Me condenaron a veinte años de hastío por intentar cambiar el sistema desde dentro”. Sigue Everybody knows (Todos saben): Todos saben que la guerra acabó / todos saben que los buenos perdieron). I'm your man, una de mis preferidas, en la que se ofrece a la mujer con un abanico de posibilidades: y si quieres cualquier tipo de amor me pondré una máscara para ti. En Take this waltz rinde culto a su admirado Lorca, adaptando el poema Pequeño vals vienés, de Poeta en Nueva York.

El año 1974, Leonard Cohen subía por primera vez a un escenario en España, miró al público y dijo: “Mi guitarra ha llegado a casa”. Su vínculo con España venía de lejos. Su primera guitarra la compró por 12 dólares en una tienda de segunda mano, era una guitarra española. Aquella guitarra le llevó a la música y su descubrimiento de un libro de poemas de Federico García Lorca que formaba parte de la biblioteca de su padre, le guió a la poesía. El próximo 21 de octubre recibirá en Oviedo el premio Príncipe de Asturias de las Letras.