Como el mejor adiestramiento para que su escritura sea más vívida, Chéjov le recomienda a un aprendiz de escritor la experimentación de los hechos que va a narrar y le dice:
“Debería ahorcarse porque descubre que escribir bien es intolerablemente difícil. Entonces alguien debería salvarlo sin misericordia y su propio yo debería obligarlo a escribir tan bien como pudiera durante el resto de su vida. Así cuando menos tendría la historia del ahorcamiento para comenzar”.

A las estrellas no les importa
ResponderSuprimirNo es posible contarles
leyendas y cosas así...
Dicen que caen estrellas
cada vez que alguien muere.
En el frío de las noches, escuchando
la música helada del viento,
oía los perros aullando
como aúllan por alguien que ha muerto.
A las viudas oía gritando
y a los niños sollozando por pan.
A las estrellas no les importa
si las personas vienen o se van.