Huelo a libro

Los libros huelen. Cada uno tiene su aroma particular: a papel recién impreso; a salitre, si vive cerca del mar; a polvo y tinta, si ha llegado a cierta edad…
Inspirándose en la esencia de libro fresco, recién salido de la imprenta, el diseñador Geza Schön, junto con la revista Wallpaper y la editorial alemana Steidl, ha creado Paper Passion, un perfume para el que Karl Lagarfeld diseñó el envase y en cuya vitola roja se lee: "The perfum for booklovers".
Los aromas tienen sobre la memoria el mismo poder que la buena literatura: se graban en nuestra mente, durante años, a veces escondidos, latentes, aguardando el momento para renacer con un gesto, una palabra o una sensación. Cualquier cosa cabe en el lomo de un libro, también en un envase de vidrio. En 2011, Frédéric Malle, nieto del fundador de los perfumes Christian Dior,  presentó Portrait of a Lady, una fragancia inspirada en la novela de Henry James. Malle inventó el término "editor de perfumes", lo hizo con la idea de producir composiciones únicas y venderlas con la firma de sus verdaderos autores. Su analogía con el mundo literario le permitió dejar muy clara la idea que tenía en su cabeza a la hora de crear un equipo.  Los perfumistas, es decir, "sus autores" podrían crear la fragancia que quisieran sin preocuparse por el tiempo o el dinero que invirtieran en el proceso, tampoco por la presión de la moda. De las narices más inspiradas han nacido ideas exquisitas. Por ejemplo, Cyrano de Bergerac está detrás del nacimiento de Panache, una fragancia unisex de Parfums del Rae creada por el francés Yann Vasnier. ¿Qué relación hay entre un frasquito con extracto de rosa y jazmín con el personaje de Edmond Ronstand? Pues tiene que ver con la última palabra que pronuncia en la obra de teatro original: “panaché”, una expresión que alude, en francés, al temperamento temerario, insensato y libertino, rasgos atribuibles al personaje.
Otro caso. La boutique Parfumerie Générale creó Querelle, un perfume unisex fabricado con extracto de mirra, canela e incienso que tomó su nombre del libro de Jean Genet Querelle de Brest. La obra se publicó en 1947 y fue adaptada al cine en 1982 por Fassbinder, narra las andanzas del marinero Georges Querelle, personaje seductor cuyas peripecias llevan al lector por puertos, burdeles, habitaciones... Un mundo de amor salvaje que causó un gran escándalo.
 

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