Avalancha

“El escritor tiene muchas vidas”. “La vida de un escritor la conforma también un río de lecturas”. “El escritor, esclavo de su mortalidad, camina hacia la muerte”. “No conozco a ningún escritor verdadero que no haya sido lector”.
Dos íntimos amigos son los protagonistas de Avalancha, la última novela de José Giménez Corbatón. Se conocen el primer día de universidad y les une una anécdota ocurrida en clase de latín y una chica que les pide fuego para encender un cigarrillo. Desde entonces se vuelven inseparables e incluso comparten trabajo escribiendo en colaboración. Entre los dos preparan obras de todo tipo: novelas, relatos, poemas. Ambos son lectores con un hambre endémica de Literatura, los libros son el espejo en el que se miran para conocerse mejor. Aprecian las obras “redondas, imperecederas, indispensables, de rara perfección”, por eso disfrutan y se deleitan con Baudelaire, Verlaine, Zola, Tolstoi, Poe, Maupassant, Conrad, Joyce, Chejov… y otros muchos autores imprescindibles en el bagaje cultural de cualquiera que aspire a ser escritor, a adquirir ese poso del que han de nutrirse luego sus textos.
José Giménez Corbatón, zaragozano, articulista, traductor y crítico literario, nos da a probar un menú literario exquisito, capaz de contentar a los paladares más exigentes. Mezcla textos clásicos y ficción para hacer avanzar una trama que cobra fuerza según vamos conociendo e intimando con los personajes y descubrimos con ellos que el pasado siempre vuelve. En esta ocasión lo hace para resolver un enigma: ¿Qué fue de Laura? Laura, amada y esquiva, amor de adolescencia. ¿Quién era? ¿Por qué desapareció un buen día dejando un vacío plagado de nostalgia? ¿Y la Laura que encontraron los amigos en París? ¿Es acaso la misma Laura, esa asignatura pendiente, o es una mujer nueva la que permite ser compartida? Un día la necesidad de Laura, de saber de ella, se convierte en desazón, se impone. Los amigos volverán al punto de partida, a la casa en la que Laura vivía con sus padres, allí les aguardan unas confesiones que servirán para finiquitar una historia incompleta hasta entonces y así cerrarán para siempre un capítulo de sus vidas con dos conclusiones relevantes: Carpe diem. Nevermore.
Las escenas fundamentales de los libros queridos enlazan con escenas fundamentales de la vida, zigzaguean juntas trazando una ruta que el lector sigue como mapa imprescindible para conocer más sobre el amor, el deseo humano de amar y ser correspondido; sobre la muerte y sobre Laura, un enigma, al fin, resuelto. Avalancha permite disfrutar de la mejor literatura: Drácula de Stoker, Jane Eyre de Charlotte Brontë, Tres rosas amarillas de Carver, La mortaja de Delibes o Billy Budd, marinero de Melville son algunas de las obras que sirven para crear atmósfera y poner en situación al lector, también se analiza el fragmento escogido y se desvelan aspectos de él que sirven para conocer qué aportan a la narración, porque están a su servicio.
El planteamiento de la novela Avalancha es original, atrapa, seduce y nos inspira para reflexionar sobre una selección de textos que conforman el acervo literario de muchos lectores. La narración se disfruta doblemente porque la nómina de autores clásicos aportan su sabiduría y su genialidad al argumento y Giménez Corbatón pone su talento para crear un cóctel maravilloso de realidad, ficción y excelente literatura.
 
Título: Avalancha
Autor: José Giménez Corbatón
Editorial: Prames. Colección: Las Tres Sorores.
Año: 2014
 
*Reseña publicada el día 17 de abril de 2014 en el suplemento “Artes y Letras” del diario Heraldo de Aragón.

 

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