Calladas rebeldías


Carmelo Romero explica en la introducción de su libro Calladas rebeldías que estaba recopilando material para escribir la biografía de don Luis de Marichalar y Monreal, vizconde de Eza (1873-1945), que fue ministro de Fomento en 1916 y ministro de Guerra entre 1920 1921, cuando encontró por azar, entre los artículos de un anticuario, un fardo de papeles que contenía una carcomida arqueta. Mezclado con periódicos de los años veinte, calendarios, ejemplares de novelas por entregas o de los cuentos de Calleja, había un cuaderno forrado con papel de estraza y manchado de vino y grasa en el que alguien que se autodenominaba el Cigüeño daba cuenta de algunos sucesos de su vida. El inesperado hallazgo y la intuición de una vida común, pero atractiva, hace que el autor abandone la biografía de Marichalar para concentrar su interés en el Cigüeño.
Es la vida del tío Cigüeño la existencia de un hombre de campo, que vive en Valdelpozal, un pequeño pueblo de la provincia de Soria. Nacido en 1873, fue el decimosegundo hijo que tuvieron sus padres. Como cabe imaginar, siendo hijo de jornalero, el Cigüeño no pisó la escuela, desde bien pequeño tuvo que ayudar a un pastor en sus quehaceres, todo lo que aprendió se lo enseñó la vida, aunque a mal leer y escribir le enseñaron en unas clases para adultos que ofrecía el Ayuntamiento.
La vida del Cigüeño está marcada por el hambre y las necesidades, vicisitudes comunes compartidas por la mayoría de habitantes de Valdelpozal. Tan duras experiencias hicieron de él un hombre duro, con firmes convicciones republicanas y con una ética personal que rigió sus días.
Gracias al Cigüeño conocemos cómo se vivía en un periodo histórico convulso, marcado por los cambios políticos, en una España donde la jerarquía social determinaba la existencia de los ciudadanos haciendo que unos disfrutasen de lujos y prebendas mientras otros estaban condenados a ser míseros labriegos, comerciantes de medio pelo o pobres mendicantes.
Carmelo Romero ha escrito una novela con atmósfera rural, sitúa al lector en Valdelpozal y le convierte en un convecino más que participa de los aconteceres cotidianos y comparte las vidas de una gente fuerte, condenada a sufrir todo tipo de penalidades, pero que todavía conserva intacta su dignidad.
Calladas rebeldías habla de personas sencillas, laboriosas, con conciencia y sentido de justicia. Habla de la España de no hace tanto y nos permite observar la evolución de un país que ha cambiado mucho para seguir siendo el que era.
 
Título: Calladas rebeldías
Autor: Carmelo Romero
Editorial: Prames
Páginas: 216

Comentarios