Historias falsas


Perlas de sabiduría impregnan nueve relatos, historias con un poso filosófico para narrar unas vidas que confluyen y se entremezclan hasta hacer inseparables ficción y realidad. La verdad y la mentira apuntalándose mutuamente como buenas aliadas en un experimento audaz en el que el juego del engaño seduce porque nos anima a plantearnos qué hay de cierto en esas vidas, cuánta falsedad se oculta en ellas. Todo es posible en este espectacular trampantojo, que Lao Tse revelara a un discípulo el modo de resucitarle o que Platón encargase la custodia de una comedia escrita por Homero a un anciano que puso la obra a buen recaudo bajo las aguas de un río. Todo resulta verosímil cuando el lector se convierte en cómplice y decide creer sin fe en la verdad escrita.

Historias falsas con personajes verdaderos. Hilos de realidad que tejen fantasías. Fantasía que hilvana realidades. Así es el libro de relatos que nos ofrece Gonçalo M. Tavares.

Platón, Diógenes, Tales de Mileto, Zenón, Anaxágoras, Lao Tse o Marco Aurelio se asoman a las páginas que los muestran bajo una perspectiva distinta, salen de los anales de Historia o de los tratados de Filosofía y se presentan ante nuestros ojos como personas comunes, a las que contemplamos de una forma íntima, atravesadas por un rayo de luz que nos ilumina facetas desconocidas de su personalidad. Es una luz brillante de ironía, bajo la cual cambia la biografía oficial de los personajes, lo que de ellos conocemos, y acertamos a ver a otros hombres posibles, tan reales como los auténticos, pero falsos como la mentira que enreda sus vidas y nos las hace probables.

“No tiene derecho a escribir tan bien a los 35 años, dan ganas de darle un puñetazo”, ha dicho José Saramago de su compatriota Gonçalo M. Tavares. Y después de leer su obra, admito que a una le entran ganas de darle un puñetazo cargado de envidioso resentimiento, pues Tavares ha conseguido crear el tipo de obra a que aspiramos todos los que escribimos. Una obra con la dosis justa de humor, inteligencia e intriga en la que nada falta, en la que nada sobra, sencillamente redonda, pues tal y como confiesa el propio autor “antes de publicar, corto, altero, y corto de nuevo”. Así se suprime lo superfluo y queda tan solo la esencia, lo que realmente importa, y este empeño es algo que siempre impresiona y se agradece. El objetivo de cualquier escritor es influir, conmover, y Tavares lo consigue con sus peculiares relatos, toma como modelo a los filósofos que más admira: Nietzsche, Wittgenstein, Walter Benjamin..., que se expresan a través de condensados y breves párrafos, para sintetizar con hábil maestría su discurso y engancharnos al argumento obligándonos a concluir el libro de un tirón.

Gonçalo M. Tavares escribe de manera ágil, intensa y didáctica, empapando la pluma en recursos simples, que por su falta de artificio resultan convincentes y hacen que el vistazo rápido a sus historias falsas nos parezca más real que la ficción que otros inventaron para hacernos pasar por cierta la ficción de una realidad.


Título: Historias falsas
Autor: Gonçalo M. Tavares
Editorial: Xordica
Páginas: 64

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