Agua de limón

Agua de limón posee el encanto y la seducción que provocan las confidencias, saber cosas que nadie más sabe. Por eso la narración engancha enseguida al lector y lo atrapa en el deseo de saber más, de llegar a conocer el desenlace de unas vidas que se perfilan página a página. Clara Fuertes compone un retrato familiar hecho con palabras cosidas a sentimientos por el hilo invisible del recuerdo. Así conocemos la historia de su familia, sus vicisitudes durante los convulsos años de la Guerra Civil española, la trágica posguerra, la reconstrucción de un mundo devastado por el horror y la miseria, la superación que convierte al ser humano en un titán luchando contra el destino, cuando no se resigna a vivir el proyecto vital que le ofrecen las circunstancias.

La novela Agua de limón habla de una familia que bien pudiera ser la de cualquier español. Hombres y mujeres que, en un bando o en otro, vieron cómo la incomprensión, el odio y las balas cercenaron las esperanzas de un pueblo que soñaba con salir de su secular atraso para incorporarse al mundo moderno y libre que se intuía posible.

Clara Fuertes crea una atmósfera íntima que incluye a quien se acerca a ese dormitorio, cuando a la hora de la siesta llegan los secretos guardados durante décadas. La abuela Magui se sincera con su nieta, necesita que se conozca su versión sobre las decisiones que libremente tomó, sobre aquellas que le vinieron impuestas. Al final, todos realizamos un ajuste de cuentas con el pasado. Es el requisito previo para vivir el presente sin lastre en la conciencia, con las deudas saldadas.

Las palabras de Clara Fuertes llegan directas al corazón, al territorio donde habitan las emociones comunes, y resulta fácil comprender, entender y disculpar sin juzgar las razones que nos mueven como seres humanos. Su relato se vuelve natural porque hemos sintonizado con el dolor, con el miedo, con el amor que sienten unos personajes cercanos y cálidos. La guerra está presente como telón de fondo, los juicios sumarísimos dejaron de existir hace tiempo y la visión del pasado está provista de ecuanimidad. En una guerra, todos pierden, incluso los que se creen vencedores. A Clara Fuertes le debemos una mirada serena sobre esos años que asolaron España y marcaron con un tatuaje indeleble los corazones de tantas personas, hoy ancianas, que nunca se recuperaron del todo de la peor pesadilla que puede sacudir a un pueblo.

Título: Agua de limón
Autora: Clara Fuertes
Editada por la autora
Páginas: 309

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