El niño del asteroide B-56

“Escribidme enseguida, decidme que el principito ha vuelto”, pide Antoine de Saint Exupéry en la última página de El Principito. Por eso le escribo, para decirle que el niño del asteroide B-56 ha regresado a la Tierra.

Este niño-príncipe lleva conquistando corazones desde 1943, su fascinante universo conmueve y seduce. Hubiera deseado comenzar esta historia a la manera de los cuentos de hadas. Hubiera deseado decir: “Había una vez un principito que habitaba un planeta apenas más grande que él y que tenía necesidad de un amigo, diría Saint Exupéry. Pero El Principito es mucho más que un cuento infantil, recrea experiencias del autor.

El zorro está inspirado en el feneco que Saint Exupéry domesticó cuando estaba destinado en Cabo Juby. La boa su estancia en Argentina. El baobab es un recuerdo africano de sus escalas en Senegal, Casablanca y Dakar. El farolero evoca unas vacaciones en Saint-Maurice-de-Rémens. Incluso el príncipe, según la biógrafa del autor Nelly de Vogüé, podría inspirarse en Pierre Sudreau, apodado cariñosamente petit PierreEl Principito nace también de lecturas infantiles y de historias que le contaba su madre.

La editorial Lunwerg publica El Principito. Enciclopedia ilustrada. Un homenaje al personaje en el que se analizan los entresijos de la historia, desde que se concibió hasta su publicación y que incluye: los dibujos originales, borradores, correcciones, adaptaciones al cine, el teatro y la televisión, una guía de los personajes, escenarios y objetos y, para culminar la obra, se incluye una sorpresa muy especial: un capítulo inédito escrito a mano que narra el encuentro entre el pequeño príncipe y un creador de crucigramas.

También Antoine de Saint Exupéry tiene su espacio en esta enciclopedia. Sus orígenes, su pasión por la aviación, las mujeres de su vida y la influencia que todo esto tuvo en su universal obra.


El Principito.Enciclopedia Ilustrada es obra de Christophe Quillien. 


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