Consideraciones sobre la escritura

«Nuestras herramientas de escritura trabajan también sobre nuestros pensamientos», Nietzsche

El punto de partida. Las ideas son producto de mi cohabitación con un papel. El papel como objeto, siempre a mano cuando lo preciso, me permite anotar cuestiones puntales. El papel no es un sucedáneo del ordenador. La comparación entre ambos es fácil. Pero el papel permite satisfacer mi impaciencia, mi prisa por anotar un pensamiento, una información.

Mi apego al papel es casi devocional y mi relación con la escritura manuscrita, ambigua. Porque aunque los materiales de escritura sean diversos, la organización del texto es siempre la misma: palabra, frase, párrafo, página.

Ahora que lo pienso, toda inscripción manuscrita conserva el aliento de quien la dibujó. Por eso temo que escribir se convierta pronto en una estrafalaria costumbre de otro tiempo.

Comentarios