El último héroe


Se libran las últimas batallas de la Segunda Guerra Mundial. El sargento Hurmalainen, del ejército finlandés, le pide al soldado Viktor Käppärä que permanezca en su puesto montando guardia hasta que él regrese de su misión: se dirige al retén de intendencia en busca de aguardiente. Hurmalainen se emborracha y cuando despierta tras la resaca, se ha declarado la paz. Procede evacuar a Käppärä, pero el brigada que debía dar la orden y el soldado que iba a ejecutarla, mueren víctimas de una granada. La guerra ha terminado y el soldado Käppärä quedará abandonado a su suerte durante 30 años.

Al cabo de una semana sin noticias, Viktor Käppärä llega a la conclusión de que su amigo y superior ha perecido en la guerra. Ya no se escuchan detonaciones, las armas han enmudecido y la lógica conclusión es que el frente de batalla se ha desplazado. Viktor tiene armas y munición, una barca y aperos de pesca, puede arreglárselas solo en las inmediaciones del lago Tuokojärvi y defender el puesto mientras espera relevo.

Viktor Käppärä matará a los «enemigos» que se encuentre en su zona, son asesinatos justificados por la guerra, pues en la guerra no se comete delito, se cumple el deber. Los «enemigos» no visten uniforme, llevan ropa de paisano, pero algunos paracaidistas suelen usar ropas de civil, así que no puede fiarse de nadie. La policía investiga las muertes y así se descubre al soldado olvidado en medio del bosque.

Hay que rescatar al solitario soldado de guardia, informarle del fin de la contienda, aunque llegar hasta él no será un cometido fácil. Tras varios intentos fallidos y una operación militar emitida por televisión, se da por muerto a Käppärä y se le rinden honores en el lugar en que supuestamente ha caído. Un psiquiatra, un jurista y un sacerdote escribirán la biografía fabulada de Viktor Käppärä, basándose en las cartas que durante años escribió a su madre. El jefe del Estado Mayor necesita crear un héroe nacional, un modélico patriota de excepcional fidelidad e insuperable valor con el que identificar a los soldados finlandeses. Patriotismo, sentido del deber, voluntad de sacrificio, privaciones, tenacidad… son algunas de las cualidades atribuidas que adornan a Käppärä. Si bien la realidad es otra.

Viktor ha agotado su munición combatiendo a los soldados «enemigos» que pretendían rescatarle, está harto de la soledad, de la interminable guerra, de las privaciones, de cumplir órdenes, de la disciplina militar, de la mala conciencia que le provocaban aquellos a los que ha matado. Le atrae la idea de reencontrarse con la gente y sigue el camino, ahora lleno de coches, que le conduce a la civilización, a la villa más cercana. Pero Viktor Käppärä es un fantasma, un santo, un héroe, y su aparición solo le traerá complicaciones.

El escritor finlandés Henrik Tikkanen se sirve de la ironía para denunciar el exorbitante negocio de la guerra. Su novela El último héroe es un alegato antimilitarista, en el que muestra sin tapujos los intereses económicos que provocan las guerras. Millones de personas mueren de hambre porque reciben armas en vez de alimentos. Interesa mantener las hostilidades, ampliar los arsenales, fomentar los sentimientos patrióticos, implementar medidas y ejércitos que repelan las amenazas.

El mundo podría ser otro, un lugar pacífico donde los pueblos vivirían en armonía, pero la paz no es el objetivo, pues la catástrofe económica arruinaría a esos pocos que se enriquecen obscenamente con la sangre de la inmensa mayoría. El último héroe obliga a reflexionar sobre ello, a cuestionarse la estructura militar que sustenta un negocio incompatible con la democracia y los más elementales valores humanos.

Título: El último héroe
Autor: Henrik Tikkanen
Editorial: Gara d’Edizions
Páginas: 206
Año: 2018

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