Seda


Llovía su vida, frente a sus ojos, espectáculo quieto.



Seda es el relato de dos historias de amor. Ambas van cosidas con ese hilo finísimo y brillante con el que se confeccionan tejidos que son como «nada».

Hervé Joncour estaba destinado a ser soldado, pero acaba haciendo fortuna con la compraventa de unos minúsculos huevos de color amarillo o gris, que habrán de convertirse en una larva. Un mes más tarde el gusano se recluirá en una cárcel de seda, elaborada con mil metros de hilo en crudo por el que se pagan buenas sumas de francos franceses. Una epidemia que destruye esos huevos en toda Europa, le lleva a salir de Lavilledieu. Recorre mil seiscientas millas de mar y ochocientos kilómetros de tierra para llegar a la ciudad de Shirakawa, en Japón, allí contacta con Hara Kei, que será el intermediario que le facilite los preciados huevos de los que extraerán una seda de extraordinaria calidad. Una mujer acompaña al nipón, es una muchacha joven, sus ojos no tienen sesgo oriental, y le mira como nunca antes le han mirado y se adhiere a su memoria. Desde ese momento, en el  corazón de Hervé convivirán dos afectos: el que siente hacia su mujer Hélène y el que le inspira esa misteriosa y seductora mujer.

Alessandro Baricco ha ambientado la trama en el siglo XIX, entre Francia y Japón, y la ha dividido en diminutos capullos que concentran la esencia, la vida de los personajes y los motores que los impulsan. Cabe destacar la forma en la que Baricco narra, la cadencia que impulsa un argumento sencillo y conciso, en el que todo se esboza sin llegar a ser descrito. El lector pone lo que no queda explícito, y puede que ahí radique el éxito internacional de esta obra. Se nota que el autor es músico, porque, de fondo, se percibe la melodía sutil de las palabras, como un roce acariciador y delicado que ambienta escenarios. Los diálogos, casi inexistentes, están llenos de contenido. Las descripciones se mueven al mismo ritmo pausado de los hechos, son precisas, concretas, y centradas en crear ambientes donde las miradas o los gestos dan sentido a los hechos. Hay pasajes en los que la narración se transforma en haiku para trasladar al lector una emoción profunda con la máxima sencillez y naturalidad.

Seda es de esas obras que perduran en la memoria por su belleza y por el impacto emocional que generan.

Título: Seda
Autor: Alessandro Baricco
Editorial: Anagrama
Páginas: 125

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